Carta al Lic. Luis Raúl González Pérez

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15 de junio de 2017

Lic. Luis Raúl González Pérez

Presidente de la CNDH

Ciudad de México

Presente.

Señor Presidente:

Nos presentamos hoy ante Usted, en representación de los casi dos millones de ciudadanos mexicanos que salimos a las calles el pasado mes de septiembre de 2016, a lo largo y ancho del país, para reclamar, entre otras cosas:

El derecho primigenio de los padres a educar a sus hijos.

El cumplimiento de otro derecho; aquel que dice que “la familia tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado”; protección que en México no sólo no se ha dado, sino que, por el contrario, la familia es atacada por el mismo Estado.

Ambos son derechos humanos fundamentales, contenidos en los tratados internacionales sobre derechos humanos firmados por México.

En esta ocasión, queremos referirnos exclusivamente a los ataques de que son víctimas nuestros hijos por parte del gobierno federal, a través de la información falsa, manipulada o ideologizada que es dirigida a ellos a través de instituciones como la Secretaría de Salud, Secretaría de Educación Pública, el Conapred.

Y ante dicha situación, vemos que la Comisión Nacional de Derechos Humanos que hoy usted preside, en el mejor de los casos, ha sido omisa en el cumplimiento de su responsabilidad con las familias mexicanas, cuando no la ha atacado.

De acuerdo a lo anterior, tres son las cosas que más nos preocupan de la CNDH:

La falta de una acción decidida de parte de la CNDH, para proteger los derechos humanos establecidos en los tratados internacionales firmados por México vinculados a la familia; no solo los dos mencionados aquí arriba, sino, además, todos aquellos relacionados con la necesidad de que las familias cuenten con:

Un nivel de vida adecuado en cuanto:

Una remuneración equitativa y satisfactoria por el trabajo realizado.

Alimentación,

Vestido,

Vivienda,

Transporte, etcétera.

La CNDH, parece estar equivocando su misión, aquella de hacer que se respeten en México los derechos humanos contemplados en los tratados internacionales firmados por México.

Pues, además, se ha dedicado a inventar derechos humanos inexistentes, como lo son los derechos sexuales para adolescentes; los cuales no existen en ningún tratado internacional sobre derechos humanos.

Finalmente, es inadmisible que aquella institución diseñada exclusivamente para proteger los derechos humanos de los mexicanos, se haya convertido en una amenaza para los derechos humanos de la familia.

Tal y como lo hizo al suscribir la cartilla de derechos sexuales de adolescentes, donde se violenta el derecho de los padres a ser los primeros educadores de sus hijos y donde se pierde la búsqueda del bien superior del menor al promover conductas sexuales que los terminarán dañando (tal y como lo ha probado la educación sexual impartida por el Estado desde hace más de 15 años, que nos ha ubicado en el primer lugar de la OCDE, con más de 400,000 embarazos adolescentes anuales).

Lo anterior se sustenta en las siguientes situaciones que estamos viviendo en México:

A.-  La Manipulación de los Chicos a través de la “Educación” basada en Ideologías.

Básicamente, toda aquella información difundida por el Estado, fundamentada en la Ideología de Género.

La Ideología de Género es sólo ideología; y se impone desde el poder, no desde la evidencia científica.

Niega la existencia de una configuración innata, donde el hombre y la mujer se encuentran conformados no sólo por una genitalidad, sino por toda una estructura psicológica y espiritual

Para la Ideología de Género, la verdad es fantasía. Es anticientífica.

Dice que: “ser hombre o mujer, son características humanas que se adquieren por la cultura de cada sociedad…” ¡¿?!

Parte de la idea de que “la sexualidad es una construcción social, aunque biológicamente se nace hombre mujer, con genitales propios del sexo…” ¡¿?!

También señala, que “las personas tenemos una identidad sexual, es decir que se puede ser homosexual, bisexual, heterosexual, transexual y transgénero”. Y todo esto pretenden enseñárselo a los niños, a escondidas y sin el consentimiento de los padres.

Es por eso que un país no puede ser gobernado con base a ideologías; pues las ideologías son simplemente eso, un conjunto de ideas; y las ideas sólo son conceptos abstractos creados por la mente de los individuos.

Esto implica que cada vez que haya cambios en las estructuras del poder, el país estará a merced de los vaivenes de la ideología de la autoridad en turno.

Es por eso que exigimos que la educación impartida en nuestro país deba estar sustentada en la ciencia, la razón y los tratados internacionales sobre derechos humanos firmados por México.

B.- La Perversión de Adolescentes con la Ideología de Género y los mal llamados “Derechos Sexuales”

Para probar este punto, basta sólo citar algunos de los conceptos manejados en los libros de texto gratuitos de la SEP (2017-2018) y la Cartilla de Derechos Sexuales de Adolescentes (10 a 19 años) y Jóvenes (que la CNDH avala)

Pero antes debemos de aclarar, que no existe en el mundo un solo tratado internacional sobre derechos humanos, ¡ni uno solo!, que hable de “derechos sexuales”; no los hay para adultos, mucho menos para adolescentes.

Se les dice a los chicos, desde los 10 años, que tienen derecho a:

Decidir de forma libre y autónoma sobre su cuerpo y su sexualidad (aborto).

Decidir libremente con quien o quienes relacionarse eróticamente (¿adultos?)

Ejercer y disfrutar plenamente su sexualidad.

Se respete su privacidad e intimidad y se resguarde confidencialmente su información personal (¿…y los padres?)

Decidir de manera libre sobre su vida reproductiva.

Recibir servicios de salud sexual y reproductiva (¿ellos solos?)

Decidir sobre su identidad sexual.

Contar con espacios privados para manifestar de forma libre sus afectos, sentimientos y emociones.

El placer, al disfrute, al erotismo y a la libertad y autonomía sexuales.

C.- Política Fallida sobre Educación Sexual

Por otra parte, nos preocupa seriamente que se insista en mantener una política de educación sexual, al margen de los padres, que ha demostrado ser un rotundo fracaso; porque, como ya señalamos, después de más de 15 años de aplicación, hemos alcanzado el vergonzoso primer lugar de la OCDE en embarazos adolescentes.

Todo lo anterior es toda una tragedia, pues afecta anualmente la vida de más de 400,000 chicas y sus familias, y la de los chicos que se ven en la necesidad de hacerse responsables de esos embarazos y sus familias.

Por lo tanto, exigimos que la dependencia que usted preside proteja realmente a la niñez y juventud de nuestro país, que deje de atacar a la familia mexicana y la coloque al centro de las políticas públicas como lo que es, “el elemento fundamental de la sociedad.”

Agradeciendo de antemano su atención a esta petición, quedamos, junto a muchas familias mexicanas, a la espera de lo que tenga a bien decidir al respecto.

Atentamente.

Juan M. Dabdoub Giacoman

    Presidente